Argentina. Buenos Aires. La venta de cerveza artesanal supera las expectativas. La nueva industria crece a paso firme, pero en forma desordenada

No importa cómo. Hay que vender. En los últimos meses han abierto sus puertas en las principales ciudades del país decenas de establecimientos dedicados casi en un 100% a la venta de cerveza artesanal. Ya sea desde pubs, bares, beer garden, estaciones de llenado de growlers, etc, etc… Por supuesto esto se ha traducido en una increíble demanda de su principal insumo: La Cerveza Artesanal.

Ante este fenómeno de crecimiento exponencial las elaboradoras de cerveza se han visto sobrepasadas. Su respuesta ha sido de diversas formas. Algunas de estas:

  • Obtención de capital de inversión para permitir mejorar capacidad de producción. (riesgo delegado. Perdida o merma de poder de decisión)
  • Dejar de embotellar para redirigir producción a barril o tanque. (Pérdida de imagen como identidad de marca en góndola. Bajo reconocimiento del público en general)
  • Aumento de cocciones y disminución de tiempos de procesos. (Pérdida de control de calidad. Corto plazo)
  • Aumento de precios a misma cantidad de producción sin mejoras (Mayor ingreso a corto plazo. A futuro peligrosa perdida de competencia)
  • Mantenimiento de nivel de producción o fina escalada y refuerzo de calidad. (valorización de marca. Posicionamiento etiqueta de culto)
  • Tercerización de producción. (perdida de homogeneidad. Perdida control de calidad)
  • Focalización de puntos de venta. (valorización de marca. Posicionamiento etiqueta de culto)
  • Aparición de nuevas elaboradoras de baja calidad y alta producción. (Alto rendimiento en ingresos. Futuro efímero. Negativo para el mercado general)

Dicen por allí

Un comentario cada vez más frecuente en el mundo de los consumidores de cerveza artesanal es la mala calidad de las cervezas ofrecidas por diversos comercios dedicados a su venta ya sea en formato de cerveza tirada (de barril o tanque) o embotelladas.

En muchos casos la referencia es más puntual, al indicar que en diversos puntos de venta se intercalan dos o tres canillas de cervezas “buenas” con otras “malas”. Si se trata de un consumidor avezado es probable que este comprenda la situación y solo ordene las cervezas “buenas”. Sin embargo, para alguien que no está en tema seguramente la sensación será que todas las cervezas artesanales no son de su agrado ya que le resultan “acidas” o con mal sabor en general.

Asimismo, otro de los comentarios que más resuena últimamente es sobre la falta de información que muchos establecimientos brindan sobre las cervezas que comercializan. Ya sea porque estas simplemente no tienen nombre de elaborador, o porque simplemente les han dejado sin más datos: un barril de rubia, otro de roja uno de negra y otro de algo llamado ipa (el cual no terminan de saber si es una cerveza roja más amarga o algo así…). Por supuesto también se encuentran en este punto los nuevos negocios generados con el solo fin de aprovechamiento de la oportunidad comercial y alejados del espíritu cervecero.

La comunidad

Quienes tienen el poder para intentar ordenar el caos generado por el sorprendente crecimiento en el consumo de cervezas artesanales son los propios elaboradores. Quienes deberían trabajar como una comunidad brindándose ayuda mutua y también exigiendo a quienes participan en forma activa estándares de producción mínimos.

El futuro de la cerveza artesanal estará dado por el profesionalismo por sobre lo improvisado. El dar una “mano” debe ser siempre en los términos aquí expresados, es decir. La ayuda de la comunidad de elaboradores se regresa con el respeto y la frente en alto demostrando que el resultado ha sido mejorar aún más la calidad. Este círculo virtuoso en donde lo bueno se comparte continuamente genera una retroalimentación sumamente exitosa.

En este marco controlando también los lugares en los que sus productos se comercializan. Brindando toda la información posible sobre cada cerveza entregada y recomendando a los puntos de venta acerca de la difusión de las propiedades y características de cada uno de sus estilos. Controlando de ser posible que estos lugares cumplan ante los consumidores. Y por supuesto, que cumplan con almacenamientos adecuados que permitan la frescura de la cerveza.

Ser parte de la comunidad significa respetar a quienes la conforman, dar valor agregado desde lo propio, ayudarse mutuamente, apoyarse ante los oportunistas y ante las corporaciones externas que solo buscan destruir o tomar para si los logros de la revolución cervecera.

La conformación de una comunidad de elaboradores en la cual se respeten las individualidades determinara que los consumidores conformen otra gran comunidad que englobe a las dos. Si ambas comunidades funcionan con la retroalimentación el futuro promete ser brillante.

 

Argentina. Buenos Aires. Bodega de Cervezas el beer bottle shop de la ciudad abre nuevo local

Bodega de Cervezas es la principal tienda de venta de cervezas artesanales y cervezas importadas de la ciudad de Buenos Aires. La apertura de su primer tienda física fue el año 2013, si bien sus inicios fueron en formato online en el año 2009.

La buena noticia es que, para este mes de junio, se espera la apertura de un nuevo local en el barrio de Palermo sobre calle Costa Rica 5654 (casi esquina Fitz Roy). La nueva tienda contara con más metros cuadrados y más cantidad de cerveza refrigerada. El formato se mantendrá en beer bottle shop take out. (cerveza para llevar).

Bodega de Cervezas ofrece cervecerías fijas (siempre en góndola) y una serie de cervecerías rotativas. En este marco, su propuesta, ofrece la mayor cantidad de etiquetas de cervezas artesanales al público.

A la fecha se puede seleccionar sobre más de 100. Destacan cervecerías argentinas como: Cape Horn, Beagle, Blest, Antares, Itzel, Gante, guaraní, 1878, Die Eisembrucke entre otras. También existe una increíble propuesta de cervezas importadas que supera las que normalmente se consiguen en la ciudad.